El medio Middle East Eye eleva la cifra a 80 violaciones y 97 víctimas mortales.

Los ataques israelíes incluyen bombardeos, ataques aéreos sobre barrios residenciales y fuego directo contra civiles.

Entre las víctimas se encuentra Muhammad al-Hallaq, un niño de 10 años que jugaba al fútbol. El 14 de octubre, al menos nueve palestinos fueron asesinados por disparos del ejército israelí en el norte de Gaza. Israel ha justificado sus acciones argumentando retrasos en la entrega de los cuerpos de algunos rehenes por parte de Hamás y alegando que las víctimas de sus ataques habían cruzado la “línea amarilla”, una zona de seguridad temporal no reconocida internacionalmente. Analistas como Dana El Kurd, citada en uno de los artículos, califican este tipo de acuerdos asimétricos como una “paz iliberal”, impuesta por vías autoritarias que no abordan las causas de fondo del conflicto ni garantizan la soberanía palestina. La falta de condena por parte de Estados Unidos y la Unión Europea a estas violaciones refuerza la percepción de una paz desigual que no se sostiene en la práctica.