El periodista local Yousef Salem, desde Rafah, describe la situación: “La gente está contenta por no oír los bombardeos, pero nadie confía en que esto dure.

No hay electricidad, no hay agua potable, no hay Gobierno.

Solo ruinas y hambre”.

Esta realidad subraya la enorme tarea de reconstrucción que enfrenta la Franja y la fragilidad de la esperanza de paz entre sus habitantes, quienes temen que la violencia pueda reanudarse en cualquier momento.