Como parte crucial del acuerdo de tregua, Israel se prepara para liberar a cientos de prisioneros palestinos a cambio de los rehenes retenidos por Hamás. El servicio de prisiones israelí ha iniciado el traslado de los reclusos a centros de detención específicos antes de su excarcelación. En virtud del acuerdo, Israel liberará a 250 prisioneros que cumplen largas condenas, incluyendo cadenas perpetuas, además de otros 1.700 palestinos arrestados en Gaza desde el 7 de octubre de 2023. La operación logística ya está en marcha: miles de funcionarios trabajaron durante la noche para trasladar a los presos. Aquellos que serán liberados en Cisjordania fueron llevados a la cárcel de Ofer, mientras que los que retornarán a Gaza o serán deportados vía Egipto fueron trasladados a la prisión de Ketziot.
Según informes del diario Haaretz, de los 250 prisioneros con cadenas perpetuas, 159 están vinculados con Fatah y 63 con Hamás.
La lista de liberación no incluye a figuras prominentes como Marwan Barghouti, a quien muchos palestinos ven como un futuro líder, ni a Ahmed Saadat, del Frente Popular para la Liberación de Palestina. Sin embargo, sí se encuentran militantes de alto perfil como Baher Badr, miembro de Hamás condenado a once cadenas perpetuas por planear un atentado en 2004, e Iyad al Rub, un alto cargo de la Yihad Islámica condenado por un atentado suicida en 2006. Este intercambio se producirá después de que los 48 rehenes israelíes sean liberados de Gaza, en un proceso mediado por el Comité de la Cruz Roja.
En resumenEl intercambio de prisioneros es uno de los componentes más tangibles y políticamente sensibles del acuerdo. Representa una concesión significativa para Israel a cambio del regreso de sus ciudadanos, destacando el complejo cálculo humano en el corazón del conflicto.