La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha propuesto un paquete de medidas contra Israel, incluyendo sanciones a ministros extremistas y una suspensión parcial del Acuerdo de Asociación comercial con la Unión Europea. Esta iniciativa refleja la creciente frustración dentro de la UE por la catastrófica situación humanitaria en Gaza y el “bloqueo” interno para una respuesta unificada. En su discurso sobre el estado de la Unión, Von der Leyen delineó un “camino a seguir” ante la parálisis de la UE para reaccionar a la crisis. Las medidas propuestas son significativas y marcan un posible endurecimiento de la política europea hacia Israel.
El paquete incluye la sanción a ministros israelíes considerados extremistas y a colonos violentos en Cisjordania.
Además, se plantea la suspensión parcial del acuerdo comercial, lo que podría tener un impacto económico considerable. La propuesta también contempla la futura suspensión del apoyo bilateral a Israel, aunque se especifica que no afectaría la colaboración con la sociedad civil israelí ni con Yad Vashem, el centro mundial de conmemoración de la Shoá. Finalmente, se propone la creación de un grupo de donantes para Palestina con un instrumento específico para la reconstrucción de Gaza. La respuesta de Israel fue inmediata y contundente. El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, calificó las palabras de Von der Leyen como “lamentables”, acusándola de ceder a presiones y de fortalecer a Hamás con estas medidas.
En resumenLa propuesta de la Comisión Europea de aplicar sanciones y suspender parcialmente el acuerdo comercial con Israel representa un potencial punto de inflexión en las relaciones UE-Israel, moviéndose desde la diplomacia hacia la presión económica en respuesta a la crisis de Gaza.