La Universidad del Tolima ha dado pasos significativos para reforzar su rol como centro académico y cultural con la inauguración de la "Casa de Pensamiento Caney" y la aprobación de su primera Política de Comunicaciones. Ambas iniciativas buscan ampliar el diálogo con la comunidad, proteger saberes ancestrales y proyectar la identidad de la institución a nivel regional y nacional. La Casa de Pensamiento Caney, impulsada por la Oficina de Planeación liderada por Gustavo Adolfo Rincón Botero, se estableció como un espacio para "honrar, proteger y fortalecer las tradiciones, creencias y saberes ancestrales de los pueblos indígenas". Este proyecto materializa el compromiso de la universidad con la inclusión, el respeto y la diversidad cultural dentro de su campus. De forma paralela, el Consejo Superior, bajo la dirección de la rectora encargada Nancy Gómez Torres, aprobó la Política de Comunicaciones, un hito que busca transformar la manera en que la institución se conecta con sus audiencias.
El objetivo es consolidar una comunicación "coherente, participativa y al servicio del bien público", que visibilice su trabajo académico, investigativo y social en escenarios locales, nacionales e internacionales.
Juntas, estas dos acciones demuestran una visión estratégica que mira tanto hacia adentro, reconociendo y valorando la diversidad de sus raíces, como hacia afuera, mejorando su capacidad para comunicar su impacto y relevancia en la sociedad.
En resumenA través de la creación de espacios para el saber ancestral y la formalización de su estrategia comunicativa, la Universidad del Tolima demuestra un compromiso con una identidad institucional más inclusiva y visible. Estas acciones no solo enriquecen la vida en el campus, sino que también fortalecen su conexión con la sociedad y su posicionamiento como un actor clave en el desarrollo cultural y social de la región.