Un incendio estructural en el corregimiento de San Bernardo, zona rural de Ibagué, ha generado una respuesta inmediata por parte de la Gobernación del Tolima para apoyar a un grupo de mujeres emprendedoras que perdieron sus locales comerciales. La emergencia, ocurrida en la madrugada del 24 de diciembre, movilizó a diversas entidades departamentales para mitigar el impacto económico y social en la comunidad. La conflagración consumió por completo los locales ubicados en el parque principal, donde las mujeres vendían postres y productos típicos, una actividad económica fundamental para sus familias y un atractivo turístico del sector. Por instrucción directa de la gobernadora, Adriana Magali Matiz, un equipo de la Gobernación, encabezado por el secretario de Cultura y Turismo, Alexander Castro, y las gestoras sociales, se desplazó a la zona para evaluar la situación y coordinar la ayuda. La respuesta inicial incluyó la entrega de carpas, insumos para la venta de productos y juguetes para los hijos de las familias afectadas. El objetivo a corto plazo es permitir que las emprendedoras reanuden sus actividades comerciales lo antes posible para aprovechar la temporada de fin de año, que representa un alto flujo de visitantes. Más allá de la ayuda inmediata, el Gobierno Departamental ha comprometido un apoyo a largo plazo a través de las secretarías de Desarrollo Económico e Inclusión Social.
Se planea brindar "capital semilla" y otros elementos necesarios para que puedan reconstruir sus negocios de manera sostenible.
Este enfoque integral demuestra la intención de no solo paliar la crisis, sino también de fortalecer la capacidad productiva de estas mujeres. Mientras las autoridades competentes investigan las causas del incendio, la Gobernación ha reafirmado su respaldo a la comunidad, enviando un mensaje de acompañamiento y solidaridad.
En resumenLa Gobernación del Tolima ha implementado un plan de apoyo integral para las mujeres emprendedoras de San Bernardo, Ibagué, afectadas por un incendio. La estrategia combina ayuda humanitaria inmediata con planes de recuperación económica a largo plazo, como la entrega de capital semilla, para asegurar la reactivación de sus actividades comerciales y el sustento de sus familias.