Esta institución juega un papel fundamental en la educación de residentes y visitantes sobre la identidad diversa de la región. Ubicado en la capital, el Panóptico funciona como un epicentro donde se centraliza y se da a conocer la narrativa completa del Tolima. Según uno de los artículos, es en este centro donde “el mapa de esta vasta riqueza cultural y natural se encuentra documentado y exhibido”.

Esto le confiere al complejo una responsabilidad crucial: ser la vitrina que permite a los visitantes comprender la magnitud de un departamento que abarca desde los glaciares del norte hasta los puertos fluviales del sur. El Panóptico no solo preserva la memoria histórica, sino que también promueve el turismo y la educación en Ibagué, convirtiendo a la ciudad en un punto de referencia cultural indispensable para quien desee explorar el Tolima. Al albergar esta síntesis de la identidad regional, el complejo conecta las historias de próceres, las tradiciones artesanales como las cerámicas de La Chamba, la riqueza gastronómica como la lechona del Espinal y los pilares económicos como el café de Planadas. De esta manera, el Panóptico de Ibagué trasciende su valor arquitectónico para convertirse en un espacio vivo que fomenta el orgullo local y ofrece una experiencia integral sobre lo que significa ser tolimense, consolidando a Ibagué como el corazón cultural del departamento.