La implementación de la Ley Seca por las elecciones de Consejos de Juventud generó un debate en Ibagué entre la necesidad de garantizar el orden público y la protección de la economía nocturna. La Alcaldía ajustó la medida tras un diálogo con el gremio de bares, mientras que su incumplimiento derivó en sanciones para algunos establecimientos. La Asociación de Bares y Establecimientos Nocturnos (Asobares) solicitó formalmente modificar el inicio de la restricción, proponiendo que comenzara en la madrugada del domingo en lugar del sábado por la tarde. Andrés Viana, presidente de Asobares Tolima, argumentó que la medida buscaba proteger “aproximadamente 15 mil empleos, directos e indirectos, durante un fin de semana normal”. La Alcaldía, liderada por Johana Aranda, acogió la solicitud y, tras un proceso de concertación, el horario definitivo de inicio de la restricción quedó fijado para las 3:00 a.m.
del domingo.
A pesar de este acuerdo, las autoridades mantuvieron estrictos controles para asegurar el cumplimiento de la norma. Como resultado, el establecimiento comercial “Los Compadres”, una casa de lenocinio en el centro de la ciudad, fue clausurado temporalmente. Según Mauricio Gutiérrez, director de Justicia, el local fue sancionado por dos motivos: “uno, exceder el horario permitido para funcionar, y dos, vulnerar las normas estipuladas en el decreto de la ley seca”. La sanción impuesta fue una suspensión de actividades por 10 días, como una muestra de que las autoridades actúan “con firmeza y responsabilidad frente a quienes infringen la ley”.
En resumenLa gestión de la Ley Seca en Ibagué reflejó un equilibrio: la Alcaldía concertó con Asobares para ajustar el horario y proteger el empleo nocturno, pero a la vez aplicó la norma con firmeza, sancionando a los establecimientos que incumplieron la restricción, como el caso de 'Los Compadres'.