Este procedimiento, aunque técnico, tiene implicaciones directas y significativas para el desarrollo de Cúcuta.

En primer lugar, permite al municipio tener un control efectivo sobre estos predios, previniendo invasiones y ocupaciones ilegales que a menudo generan asentamientos informales sin acceso a servicios básicos.

En segundo lugar, al incorporar estas tierras a su inventario de bienes, la ciudad puede destinarlas a proyectos de utilidad pública, como la construcción de parques, vías, equipamientos comunitarios o programas de vivienda de interés social. Finalmente, esta declaración es a menudo un paso previo indispensable para adelantar procesos de titulación masiva, como el que se está llevando a cabo en otros sectores de la ciudad, beneficiando a familias que han ocupado estos terrenos por años sin tener seguridad jurídica sobre su patrimonio. Por lo tanto, estas resoluciones son herramientas fundamentales para la gestión del suelo y la construcción de una ciudad más ordenada y equitativa.