Este hecho ha sido calificado por Juan Bitar, director del Instituto Departamental de Salud (IDS), como un “presagio regular para Norte de Santander”. Las autoridades temen que se repita el escenario del año anterior, cuando entre el 1 de diciembre de 2024 y el 11 de enero de 2025 se reportaron 95 personas quemadas en el departamento, de las cuales 39 eran menores de edad, posicionando a la región como la cuarta con más casos a nivel nacional. Bitar hizo un llamado contundente a los alcaldes para que asuman su responsabilidad y activen los consejos de gestión del riesgo, recordando que desde octubre se han distribuido materiales pedagógicos. “Recordamos a los alcaldes la responsabilidad que tienen frente a la prevención del uso de pólvora en sus territorios”, declaró. La prevención, sin embargo, comienza en los hogares, con la responsabilidad de los padres de familia para evitar que los niños manipulen estos peligrosos artefactos. A pesar de las advertencias y de que el periodo oficial de vigilancia inicia el 1 de diciembre, ya se ha observado la venta de pólvora en locales comerciales y carretas en el centro de Cúcuta, lo que evidencia la magnitud del desafío para las autoridades.