A uno ya le da miedo enfermarse”.

La situación es especialmente dramática para pacientes vulnerables; madres de niños en condición de discapacidad protestaron bloqueando sedes de la Nueva EPS, denunciando la suspensión de terapias esenciales. “Un día sin terapia es un mes de retroceso para ellos”, afirmó Diana Echeverry, una de las manifestantes.

Arístides Hernández, presidente de Asintrasersaludnorte, lanzó una dura advertencia: “Personas que no deberían morir están muriendo.

Esto acelera su proceso porque no hay tratamientos ni pagos ni contratación”.