Cada canasta está diseñada para cubrir aproximadamente 30 días de receso e incluye una variedad de grupos nutricionales como frutas, verduras, lácteos, granos y cereales. La importancia de la estrategia fue respaldada por la visita de supervisión del director nacional de la UApA, Sebastián Rivera Ariza, a instituciones de la zona urbana y rural. La administración local ha destacado que este logro se suma a la consecución de la cobertura universal en el Programa de Alimentación Escolar (PAE) durante el año, que incluyó a 20.000 estudiantes adicionales que antes no recibían el beneficio. El impacto de la medida se refleja en el testimonio de las familias beneficiadas.

Anagivy Carvajal, madre de cuatro estudiantes y actualmente sin trabajo, expresó: “Esta canasta es una gran ayuda para mí y mis hijos”.

De manera similar, Laura Rodríguez afirmó que “es un mercado que nos sirve muchísimo durante el receso escolar”. Con esta acción, la Alcaldía reafirma su lema de que “el hambre no sale a vacaciones”, consolidando una política educativa enfocada en el bienestar integral y el apoyo a los hogares más vulnerables de la ciudad.