Una grave crisis afecta el sistema de salud en Cúcuta, marcada por las denuncias de usuarios de la Nueva EPS por la falta de medicamentos y citas con especialistas, y la precaria situación financiera del Hospital Universitario Erasmo Meoz. Trabajadores del hospital realizaron la 'Marcha de las Batas Blancas' para exigir el pago de una deuda millonaria que amenaza la operatividad de la principal institución de salud de la región. La situación del sistema de salud en Cúcuta ha alcanzado un punto crítico. Por un lado, usuarios de la Nueva EPS denuncian un abandono sistemático, con la falta de entrega de medicamentos esenciales, como en el caso de Víctor Rangel Contreras, paciente con demencia senil y Parkinson, cuya familia lleva dos meses sin recibir su tratamiento. Otros, como Teodoro Gálvez, acumulan más de 50 medicamentos pendientes y han tenido que comprarlos por su cuenta.
Además, se reporta que la EPS emite órdenes para IPS con las que no tiene contrato vigente, dejando a los pacientes sin atención.
Por otro lado, esta crisis se refleja en el Hospital Erasmo Meoz, que enfrenta una deuda de más de 250.000 millones de pesos, de los cuales entre 81.000 y 84.000 millones corresponden a la Nueva EPS. Esta asfixia financiera ha provocado el colapso de servicios como el de urgencias, que según su gerente, Hernando Mora, supera el 300% de su capacidad. La situación llevó a más de 150 trabajadores a marchar para exigir el pago, ya que hay retrasos salariales de hasta seis meses para especialistas.
Jesús Vergel, presidente de ANTHOC, sentenció: “Nos están condenando a morir esperando una cita o un medicamento”. La protesta busca una intervención urgente de las autoridades nacionales para garantizar el flujo de recursos y la continuidad de la atención.
En resumenLa crisis sanitaria en Cúcuta es un problema de dos caras: el incumplimiento de la Nueva EPS con sus afiliados y la deuda que esta misma entidad tiene con el hospital público más importante de la región. Esta situación ha generado un colapso en la prestación de servicios, vulnerando el derecho fundamental a la salud de miles de personas y llevando al personal médico a protestar por la insostenibilidad del sistema.