La Alcaldía de Cúcuta, en coordinación con la Policía Metropolitana y el Ejército Nacional, ha anunciado la implementación de un plan de seguridad especial para controlar las caravanas de motociclistas durante la celebración de Halloween. Las medidas buscan prevenir desórdenes, alteraciones del orden público y garantizar la seguridad de la ciudadanía, especialmente de los menores de edad. Ante el llamado de grupos de motociclistas para realizar caravanas durante tres días, las autoridades han reafirmado la prohibición de este tipo de actividades y de los 'piques' ilegales. Para hacer cumplir la normativa, se establecerán puestos de control en al menos 15 puntos estratégicos de Cúcuta y su área metropolitana, con un despliegue de aproximadamente 750 efectivos entre policías y soldados.
Sectores como el Malecón, Prados del Este y La Libertad recibirán especial atención, ya que se han reportado casos de robos asociados a estas aglomeraciones.
El alcalde de Cúcuta, Jorge Acevedo, fue enfático al señalar: “Si la gente está dispuesta a armar desórdenes, nosotros estamos dispuestos a hacer cumplir la ley”. Además, advirtió sobre la preocupante presencia de menores de edad consumiendo licor y sustancias alucinógenas en dichas caravanas, por lo que se contará con el apoyo de funcionarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y de la Policía de Infancia y Adolescencia para sancionar a los menores y a sus padres. El comandante de la Policía Metropolitana, Fabio Ojeda, confirmó que 650 policías, junto a agentes de tránsito y militares, estarán comprometidos con la seguridad y que un componente motorizado patrullará la ciudad para reaccionar oportunamente. Los alféreces de tránsito estarán facultados para imponer comparendos e inmovilizar los vehículos que infrinjan las normas.
En resumenFrente a las convocatorias de caravanas de motociclistas para Halloween, la administración de Cúcuta y la fuerza pública han prohibido estas actividades y desplegarán un amplio operativo con más de 750 uniformados. Se establecerán 15 puestos de control para evitar desórdenes, sancionar infracciones y proteger a los menores de edad, reafirmando una postura de cero tolerancia ante alteraciones del orden público.