Según la investigación, Rojas Arias habría aprovechado su posición jerárquica para asediar y agredir sexualmente a la víctima durante aproximadamente nueve meses.

El ente acusador sostiene que el exdirector utilizó su cargo para ejercer presión sobre la funcionaria, amenazándola con posibles traslados o represalias laborales si no accedía a sus exigencias de índole sexual.

Los hechos se habrían presentado en distintos contextos asociados al ejercicio de sus funciones, configurando un presunto patrón de abuso sistemático.

Rojas Arias, quien también dirigió las seccionales del Magdalena Medio y Vichada, no aceptó los cargos formulados en su contra.

La Fiscalía continúa recolectando pruebas y testimonios para esclarecer plenamente su responsabilidad penal, mientras la víctima recibe acompañamiento psicosocial y medidas de protección integral. Este caso se suma a otros escándalos recientes que han afectado a funcionarios públicos en la región, evidenciando la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y sanción frente a conductas de acoso y abuso en el entorno laboral.