Según las primeras versiones, la víctima se encontraba consumiendo licor, lo que habría intensificado el altercado.

En medio de la confrontación, su hijo, José Enrique Rondón Martínez, habría intervenido en defensa de su madre, quien era presuntamente víctima de maltratos físicos y psicológicos constantes. En un estado de exaltación, el joven accionó un arma de fuego e impactó a su progenitor en el pecho.

La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Universitario Erasmo Meoz, pero falleció debido a la gravedad de la herida. Tras el crimen, Rondón Martínez intentó huir por la vía hacia Puerto Santander, pero fue localizado y capturado en un operativo conjunto de la Policía Judicial y el Ejército Nacional. Un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en un centro carcelario, mientras la Fiscalía le imputó los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego.