La víctima fue trasladada al Hospital Universitario Erasmo Meoz, pero falleció poco después. Tras el suceso, el presunto agresor huyó, pero fue capturado en un operativo conjunto de la Policía y el Ejército en la vía hacia Puerto Santander. La Fiscalía le imputó los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas de fuego, y un juez de control de garantías le dictó medida de aseguramiento en un centro carcelario. Este caso de parricidio se enmarca en un contexto de creciente inseguridad en Cúcuta, que entre enero y el 4 de octubre de 2025 registró 243 homicidios, un aumento del 12,5 % en comparación con el año anterior.