El Hospital Universitario Erasmo Meoz, principal centro de salud de Norte de Santander, atraviesa una severa crisis financiera que amenaza con paralizar sus servicios, debido a una deuda acumulada que supera los 250.000 millones de pesos. La situación se ha tornado crítica por el impago de la Nueva EPS, cuya deuda asciende a más de 81.000 millones de pesos, lo que ha llevado al personal médico y a los sindicatos a realizar protestas masivas como la ‘Marcha de las Batas Blancas’ para exigir soluciones urgentes. La falta de flujo de caja ha generado consecuencias graves en la operación del hospital: el servicio de urgencias presenta un colapso con una sobreocupación superior al 300 %, hay escasez de insumos y medicamentos, y se han represado cirugías. Además, se registran retrasos de hasta seis meses en el pago de salarios a médicos especialistas, lo que ha provocado la renuncia de varios profesionales. Los sindicatos, incluyendo Andec, Sintraser y Anthoc, han denunciado que la crisis no es solo financiera sino también asistencial, afectando directamente la calidad de la atención. Jesús Vergel, presidente de Anthoc, expresó la desesperación de los pacientes: “Nos están condenando a morir esperando una cita o un medicamento”.
El gerente del hospital, Hernando Mora, calificó la situación como el momento más difícil en su carrera.
Ante la falta de respuesta, las organizaciones sindicales advirtieron que evalúan una suspensión temporal de los servicios para proteger la sostenibilidad de la institución y la integridad del personal.
En resumenLa asfixia financiera del Hospital Erasmo Meoz, causada principalmente por la deuda de la Nueva EPS, ha provocado un colapso en la atención médica y protestas de su personal. La crisis pone en riesgo la salud de miles de nortesantandereanos y migrantes, mientras los sindicatos advierten sobre un posible cierre de servicios si no se realizan los pagos adeudados.