Las autoridades han advertido que se aplicarán comparendos y se inmovilizarán los vehículos que infrinjan la normativa. Una de las mayores preocupaciones es la participación de menores de edad, por lo que se contará con el apoyo de funcionarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Policía de Infancia y Adolescencia para sancionar a los menores y a sus padres. Se estima que hasta 10.000 motocicletas podrían intentar participar en estas caravanas, lo que subraya la magnitud del desafío para las autoridades.