Tras cometer el asesinato, los agresores huyeron con rumbo desconocido.

La comunidad, alarmada por las detonaciones, alertó a las autoridades, y la Policía Metropolitana de Cúcuta acordonó la escena del crimen para iniciar las investigaciones. El personal del CTI de la Fiscalía realizó la inspección técnica del cadáver y comenzó la recolección de evidencias, incluyendo el análisis de cámaras de seguridad del sector, para dar con el paradero de los responsables. Aunque la identidad de la víctima no ha sido revelada, las autoridades manejan como principal hipótesis un ajuste de cuentas o un crimen por encargo, dada la naturaleza selectiva del ataque.

Habitantes de la zona han expresado su temor, asegurando que los hechos delictivos se han vuelto más frecuentes en el sector.