La situación escaló hasta que el joven accionó un arma de fuego, hiriendo mortalmente a su progenitor en el pecho. La víctima fue trasladada al Hospital Universitario Erasmo Meoz, pero falleció debido a la gravedad de la herida. Tras el crimen, Rondón Martínez huyó, pero fue capturado por la Policía Judicial y el Ejército en la vía hacia Puerto Santander.

Un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario, mientras la Fiscalía le imputó los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas. Este suceso se enmarca en un contexto de creciente inseguridad en la ciudad, que entre enero y octubre de 2025 registró 243 homicidios, un 12,5 % más que en el mismo periodo del año anterior.