La investigación, adelantada por un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia, detalla que Rojas Arias habría aprovechado su posición jerárquica para asediar y agredir sexualmente a la víctima durante aproximadamente nueve meses.

Los cargos imputados ante el Tribunal Superior de Bogotá incluyen acceso carnal violento, acceso carnal en persona puesta en incapacidad de resistir, y acto sexual violento, todos agravados, además de acoso sexual.

Según la Fiscalía, el exdirector utilizaba su poder para intimidar a la funcionaria con amenazas de traslados o represalias laborales si no cedía a sus exigencias. Durante la audiencia, Rojas Arias no aceptó los cargos formulados en su contra.

El proceso se adelanta con un enfoque diferencial de género y medidas de protección para la víctima. Tras su gestión en Cúcuta, donde mantenía una presencia mediática a través de ruedas de prensa, Rojas Arias fue trasladado en 2017 para ocupar el mismo cargo en la seccional del Vichada. Las autoridades investigan si existen otras denuncias en su contra en las demás regiones donde laboró.