La Registraduría dispuso una infraestructura considerable para la jornada en la capital nortesantandereana, con 70 puestos de votación, 276 mesas y un censo electoral de 170.743 jóvenes habilitados. Sin embargo, la afluencia a las urnas fue mínima, con una participación inferior al 15 %, una cifra que se alinea con la tendencia nacional. Pese a la baja concurrencia, las autoridades calificaron la jornada como un éxito en términos de organización y seguridad, destacando que transcurrió con total normalidad y sin alteraciones del orden público. Un aspecto relevante del proceso fue la inclusión de curules especiales para poblaciones específicas, como afros, víctimas e indígenas, con el fin de garantizar una representación diversa dentro del consejo municipal, que estaría conformado por 21 jóvenes en total. La Alcaldía y la Registraduría promovieron el evento resaltando los beneficios para los votantes, como descuentos en trámites y matrículas universitarias. No obstante, el principal desafío sigue siendo motivar a las nuevas generaciones a involucrarse activamente en los espacios de decisión política, un reto que la baja participación dejó en evidencia.