Según las autoridades, el hecho se habría desencadenado cuando el hijo intentaba defender a su madre de constantes maltratos. El suceso ocurrió en la tarde del sábado 11 de octubre, cuando Simón Rondón Zambrano, de 57 años y de oficio albañil, sostenía una acalorada discusión con su esposa y otros familiares, aparentemente por temas económicos y bajo los efectos del licor. En medio del altercado, su hijo, José Enrique Rondón Martínez, habría intervenido y, en un estado de exaltación, accionó un arma de fuego hiriendo mortalmente a su progenitor en el pecho.

La víctima fue trasladada al Hospital Universitario Erasmo Meoz, donde falleció poco después.

Tras el crimen, un operativo conjunto de la Policía Judicial y el Ejército Nacional permitió la captura del presunto agresor mientras intentaba huir por la vía hacia Puerto Santander. El coronel Libardo Fabio Ojeda Eraso, comandante de la Policía Metropolitana, confirmó que el detenido fue puesto a disposición de un juez, quien le impuso medida de aseguramiento intramural. La Fiscalía le imputó los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas.

Este caso pone de relieve las devastadoras consecuencias de la violencia doméstica, un problema social que a menudo se desarrolla en silencio y que en esta ocasión culminó en una tragedia familiar que deja a una víctima mortal y a un hijo enfrentando un grave proceso judicial.