Este avance es producto de una alianza entre el ente gestor del MIO y Bancoomeva, entidad que opera las transacciones.

La implementación sigue el modelo de grandes ciudades como Londres, Nueva York y São Paulo, donde los pagos sin contacto han transformado la movilidad urbana.

Los resultados iniciales demuestran una rápida y exitosa adopción por parte de los caleños. Marco Antonio Rizo, presidente de Bancoomeva, confirmó el impacto positivo: "Desde que comenzó el convenio a finales de septiembre, hemos registrado más de 500.000 viajes pagados con tarjetas y un recaudo superior a los $1.500 millones". La principal ventaja de esta modernización es la conveniencia para el usuario.

Se eliminan las filas y los trámites de recarga, lo que puede representar un ahorro de hasta 15 minutos por viaje.

Además, la medida beneficia enormemente a los turistas y usuarios ocasionales, quienes ya no necesitan adquirir una tarjeta exclusiva para movilizarse.

Con esta iniciativa, Cali no solo mejora la eficiencia de su sistema de transporte, sino que también se posiciona a la vanguardia nacional en soluciones de movilidad y sistemas de pago, reforzando su compromiso con un servicio más práctico, accesible y centrado en el ciudadano.