Por un lado, la gobernadora Dilian Francisca Toro ha incluido el Tren de Cercanías como uno de los proyectos estratégicos a presentar ante inversionistas en Washington. Su agenda internacional busca atraer capital extranjero para grandes desarrollos que aún no cuentan con el respaldo total del Gobierno nacional, demostrando la capacidad de gestión de los gobiernos subnacionales para impulsar obras de gran envergadura. Esta gestión diplomática y financiera es vital para asegurar los recursos necesarios para la construcción del sistema.
Por otro lado, en Cali se están realizando preparativos técnicos concretos.
EMCALI, la empresa de servicios públicos de la ciudad, informó que la modernización de su sistema energético está directamente ligada a las necesidades de futuros proyectos urbanos. Específicamente, la construcción de la nueva subestación Pérez en el sur y la subestación diésel en Provenza se consideran "clave para conectar el tren de cercanías". Esta sinergia entre la gestión política regional y la ejecución técnica municipal evidencia un enfoque integral para hacer realidad el proyecto, asegurando que la infraestructura de la ciudad esté lista para soportar la demanda energética del nuevo sistema de transporte masivo. La coordinación entre ambas entidades es un paso fundamental para la viabilidad del tren.







