Esta iniciativa busca posicionar al departamento como un destino líder en sostenibilidad, dinamizando las economías locales y protegiendo su patrimonio natural.
La inversión se distribuirá en los municipios de Alcalá, Roldanillo, Tuluá y Ulloa, con el objetivo de transformar espacios emblemáticos y fortalecer la competitividad del sector. Según la gobernadora Dilian Francisca Toro, se trata de una "apuesta estratégica para dignificar nuestros destinos, fortalecer su competitividad y abrir nuevas oportunidades para las comunidades”.
Los proyectos incluyen la creación del Bioparque Puerta de Alcalá, la renovación del Mirador del Cerro de las Tres Cruces en Roldanillo, la recuperación del Lago Chilicote y la construcción del Mirador-Santuario de la Cruz del Picacho en Tuluá, y el embellecimiento de fachadas en Ulloa a través del programa “Paisaje Colorido y Encanto”. La secretaria de Turismo, Miyerlandi Torres, enfatizó que las obras se diseñaron bajo los tres pilares de la sostenibilidad: económico, social y ambiental, asegurando que el turismo mejore la calidad de vida local y proteja los ecosistemas. La estrategia se respalda en cifras del Sistema de Información Turística Regional (SITUR), que muestran un aumento del 27,6% en visitantes en estos municipios entre 2023 y 2024, y en informes de la OCDE que sugieren que la mejora de infraestructura puede incrementar el flujo de viajeros entre un 5% y un 15%. Con esta iniciativa, el Valle del Cauca busca replicar modelos de éxito internacional, como los de Noruega y Dinamarca, para consolidarse como un referente de turismo responsable en Colombia.








