Primero, se han iniciado operativos reforzados con drones que actúan como “dispositivos electrónicos de apoyo” para los agentes de tránsito. Estos equipos se utilizan en puntos estratégicos con alta accidentalidad o de difícil acceso, como el corredor de la Carrera 15, para registrar infracciones y garantizar el uso exclusivo del carril del MIO. El subsecretario de Movilidad, Sergio Moncayo, explicó que el objetivo es lograr una “mejor calidad y una cadena segura en seguridad vial”. El dron captura la evidencia, pero es el agente de tránsito quien oficializa el comparendo.

Segundo, la instalación de nuevas cámaras del Sistema Integrado de Videovigilancia Ciudadana, conocidas como “cámaras salvavidas”, ha tenido un impacto inmediato y medible. En su primera semana de funcionamiento en dos intersecciones históricamente peligrosas, la avenida 2N con calle 52 y la calle 1 con carrera 50, no se reportó ningún accidente de tránsito. Este resultado demuestra la eficacia de la vigilancia tecnológica como un poderoso disuasivo que modifica el comportamiento de los conductores, obligándolos a respetar los límites de velocidad y las normas de tránsito. La combinación de vigilancia móvil (drones) y fija (cámaras) conforma un ecosistema tecnológico que busca hacer las vías de Cali más seguras.