La percepción ciudadana es de frustración y abandono. Un habitante calificó la cantidad de huecos como “un abuso” y criticó a la Alcaldía por cobrar multas mientras la movilidad es “pésima”. Por su parte, la Secretaría de Infraestructura de Cali asegura que está abordando esta “deuda histórica” y reporta haber recuperado más de 200 kilómetros de vías a la fecha, con 50 frentes de obra activos en la ciudad. Sin embargo, la administración reconoce que la recuperación total tomará años y que existe una percepción persistente de que “no estamos trabajando”. En un esfuerzo por mejorar la planificación y la transparencia, la Alcaldía, bajo el liderazgo de Alejandro Eder, completó la actualización del inventario de la malla vial en la zona rural, un registro que no se realizaba desde 2015.
Este diagnóstico detallado, realizado en convenio con EnRuta, permitirá priorizar las intervenciones a corto, mediano y largo plazo en los corregimientos, una zona históricamente desatendida. A pesar de estos avances en planificación, la brecha entre las cifras oficiales y la experiencia diaria de los ciudadanos en las vías urbanas sigue siendo un desafío significativo para la administración.







