La percepción ciudadana, reflejada en sondeos digitales, es mayoritariamente negativa.

Un habitante calificó la cantidad de huecos como “un abuso”, mientras otro manifestó: “Terrible, en todo lado hay huecos”. La situación es especialmente crítica en barrios como Ciudad Modelo, en el suroriente, donde los residentes denuncian más de 30 años de abandono. Allí, los baches se convierten en charcos permanentes durante la temporada de lluvias, creando criaderos de mosquitos y afectando la salud de una población mayoritariamente de adultos mayores. “Es muy horrible la cantidad de zancudos porque los huecos permanecen, así como pueden ver, encharcados”, explicó una residente. A esto se suma la contaminación por polvo que levantan los vehículos, afectando la calidad del aire en los hogares. En contraste, la Secretaría de Infraestructura de Cali afirma estar abordando la “deuda histórica” con la ciudad, manteniendo 50 frentes de obra activos y reportando la recuperación de más de 200 kilómetros de vías. La administración reconoce que la recuperación total tomará años y que la percepción de inacción persiste. Como un paso para mejorar la planificación, la Alcaldía informó que, por primera vez desde 2015, se actualizó el inventario de la malla vial en la zona rural, lo que permitirá priorizar futuras intervenciones.