Las consecuencias son devastadoras, especialmente para las poblaciones más vulnerables.

Se han reportado al menos 20 fallecimientos de pacientes con enfermedades huérfanas atribuibles a la interrupción de sus tratamientos.

Lesmes afirmó de manera contundente: “ya los vallecaucanos nos estamos muriendo porque no hay una atención que solucione los problemas simples o graves de salud”.

Pacientes con cáncer han visto suspendidas sus quimioterapias, niños con hemofilia no reciben sus medicamentos y personas trasplantadas corren el riesgo de perder sus órganos. La situación ha provocado protestas en Cali, como la de un grupo de madres de niños con enfermedades huérfanas que se encadenaron a la sede de una EPS exigiendo insumos y atención.