Quiero ser absolutamente enfático en que todo estaba listo”.

Aseguró que la región ya había asegurado su contrapartida de $3,5 billones y cumplido con todos los requisitos. Ante el revés, los mandatarios activaron un plan alternativo, sosteniendo reuniones con representantes de Estados Unidos, Corea del Sur, la Unión Europea y Alemania, así como con el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional (IFC). La gobernadora Toro expresó la determinación de la región: “Si no cofinanció, se bajó.

Pero nosotros seguimos montados en el tren y lo vamos a sacar adelante”.

La estrategia ahora se centra en encontrar un inversionista privado que aporte los cerca de $3 billones faltantes para la primera fase (Cali-Jamundí), a cambio de la construcción y operación del sistema. Además, se planea entregar una hoja de ruta del proyecto a los futuros candidatos presidenciales para asegurar su compromiso.