El millonario contrato para la modernización del alumbrado público de Cali se encuentra bajo un intenso escrutinio por parte de la Procuraduría General de la Nación y veedurías ciudadanas, que investigan presuntas irregularidades en el proceso, lo que ha llevado a la suspensión temporal de la licitación y la vinculación de altos funcionarios de EMCALI a una investigación disciplinaria. El proceso, que buscaba renovar más de 101.000 luminarias e implementar un sistema de telegestión, fue suspendido por EMCALI tras recibir un documento de la Procuraduría con observaciones y recomendaciones. Posteriormente, el ente de control avocó poder preferente y abrió una investigación disciplinaria formal contra el gerente de EMCALI, Roger Mina Carbonero, y otros siete directivos.
La investigación se centra en posibles sobrecostos, inconsistencias financieras y un presunto direccionamiento del proceso de contratación 900-IPU-0148-2024.
La Red de Veedurías de Colombia, presidida por Pablo Bustos, también ha emitido alertas, denunciando una grave falta de transparencia al no publicarse los estudios previos, análisis de riesgos y soportes financieros. La veeduría señaló además presuntas reuniones privadas entre el gerente de la Unidad de Negocios de Energía, José David Insuasti Avendaño, y empresas interesadas como Global Display Solutions (GDS). Adicionalmente, advirtieron sobre la posible participación de proponentes sin solvencia económica, lo que vulneraría el principio de selección objetiva. Por su parte, el gerente Roger Mina ha defendido la gestión a través de sus redes sociales, asegurando que la investigación se encuentra en una etapa preliminar y que EMCALI ha entregado toda la información requerida, reafirmando su compromiso con un proceso transparente y con el acompañamiento de los entes de control.
En resumenLa modernización del alumbrado público de Cali, un proyecto clave para la ciudad, se encuentra paralizado en medio de serias acusaciones de irregularidades y falta de transparencia. La intervención de la Procuraduría y las denuncias de veedurías han puesto en duda la rectitud del proceso, dejando el futuro del contrato en suspenso mientras avanzan las investigaciones disciplinarias contra la cúpula de EMCALI.