Quiero ser absolutamente enfático en que todo estaba listo”, afirmó Eder, respaldado por la gobernadora Dilian Francisca Toro.

El proyecto, cuyo primer tramo conectaría a Cali con Jamundí con un costo cercano a los 12 billones de pesos, requería una cofinanciación del 70 % por parte de la Nación, mientras que la región ya había asegurado su contrapartida del 30 %, equivalente a unos 3,5 billones de pesos, mediante vigencias futuras y un convenio entre la Gobernación y las alcaldías implicadas. Ante el bloqueo a nivel nacional, la Gobernación y la Alcaldía activaron un plan alternativo. Los mandatarios han sostenido reuniones con representantes de la Unión Europea, Corea del Sur, Estados Unidos y organismos de la banca multilateral como el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional (IFC) para encontrar un inversionista privado que aporte los recursos faltantes. La gobernadora Toro ha manifestado su determinación de continuar con el proyecto, declarando: “Si no cofinanció, se bajó.

Pero nosotros seguimos montados en el tren y lo vamos a sacar adelante”.

Como medida adicional, se prepara una hoja de ruta técnica y financiera para presentarla a los futuros candidatos presidenciales, buscando asegurar el compromiso del próximo gobierno con la obra.