Las autoridades aclararon que la intervención no iba dirigida a los vendedores informales, sino a redes criminales que utilizan esta actividad para lavar activos.
El operativo, liderado por la Fiscalía y la DIAN con acompañamiento de la Policía Metropolitana, se realizó en un predio privado para verificar mercancía de presunto origen irregular.
La acción provocó una reacción violenta que incluyó enfrentamientos, daños a bienes públicos y afectaciones a una estación del MIO.
El secretario de Seguridad, Jairo García, explicó que el contrabando es parte de un circuito criminal más amplio que financia otras actividades ilícitas. “Son recursos que terminan financiando armas y explosivos que afectan la seguridad de Cali”, señaló. La Alcaldía aclaró que los disturbios no fueron protagonizados por los gremios de comerciantes ni vendedores informales, con quienes se adelantan acuerdos para la temporada navideña. Sin embargo, los comerciantes del sector expresaron su descontento, lamentando que el operativo se realizara justo antes de la temporada de fin de año, considerada la “única temporada que nosotros tenemos para trabajar”. Las autoridades han realizado múltiples incautaciones millonarias durante 2025, afectando estructuras dedicadas a la comercialización de confecciones, calzado y tecnología de contrabando. La Policía sostiene que los disturbios fueron una reacción de quienes se benefician de la ilegalidad para intentar frenar el proceso investigativo.








