“Estamos empezando a contar los muertos y vamos a ponerle cara y nombre a esta circunstancia”, afirmó, detallando casos dramáticos como el de niños con hemofilia que “están sangrando porque no tienen medicamentos” y pacientes oncológicos con tratamientos suspendidos. La situación es tan grave que, según Lesmes, “los pacientes con trasplante están perdiendo sus órganos trasplantados porque no reciben los medicamentos”.

La problemática se agudiza por la llegada a Cali de pacientes de otros departamentos como Putumayo, Cauca y Nariño, quienes buscan atención de alta complejidad y a menudo llegan en condiciones críticas. La raíz del problema, según la Gobernación, es una deuda de más de 4 billones de pesos de las EPS con los prestadores, lo que impide a hospitales y clínicas adquirir insumos y medicamentos. Por su parte, el director de la ADRES, Félix Martínez, aclaró que la entidad realiza los giros correspondientes a la vigencia actual puntualmente, pero que la deuda histórica de las EPS con los prestadores es un problema estructural que “tiene que resolverse a través de una reforma legal” en el Congreso.