El Tren de Cercanías del Valle del Cauca, el proyecto de infraestructura más estratégico de la región, enfrenta un momento decisivo tras la negativa del Gobierno Nacional de aportar el 70 % de la cofinanciación. Ante este panorama, la Gobernación del Valle y la Alcaldía de Cali han iniciado una intensa agenda internacional para asegurar los recursos a través de inversionistas privados y la banca multilateral. La gobernadora Dilian Francisca Toro ha liderado la defensa del proyecto, confirmando que la región ya aseguró su parte del financiamiento, con más de 3,5 billones de pesos comprometidos a través de vigencias futuras y un convenio entre la Gobernación y las alcaldías de Cali y Jamundí para el primer tramo. La mandataria ha sido enfática en su determinación de continuar, a pesar de la postura del Ejecutivo.
“Si no cofinanció, se bajó.
Pero nosotros seguimos montados en el tren y lo vamos a sacar adelante”, declaró, y aclaró que el problema no es de fractura, sino de falta de articulación: “El Gobierno Nacional no está hablando con las regiones, y eso hace muy difícil avanzar en infraestructura”. El proyecto cuenta con el respaldo de gremios como la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), cuyo presidente, Juan Martín Caicedo Ferrer, calificó la articulación entre la Gobernación y la Alcaldía como “ejemplar en el país”. La nueva estrategia se centra en atraer un inversionista privado que aporte los cerca de 3 billones de pesos faltantes para la primera fase. Para ello, se han sostenido reuniones con representantes de la Unión Europea, Corea del Sur, Estados Unidos, el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional (IFC). La financiación se complementaría con mecanismos como la redensificación urbana y ajustes en el POT, generando retornos adicionales para el operador, y se busca que la banca multilateral acompañe el proceso para garantizar su transparencia.
En resumenPese a la falta de cofinanciación del Gobierno Nacional, los líderes del Valle del Cauca, con el respaldo de gremios, mantienen el impulso del Tren de Cercanías. La estrategia se centra ahora en atraer inversión privada internacional, con el acompañamiento de la banca multilateral, para asegurar la viabilidad del tramo Cali-Jamundí y demostrar la resiliencia y unidad de la región en torno a sus proyectos estratégicos.