“Si no cofinanció, se bajó.

Pero nosotros seguimos montados en el tren y lo vamos a sacar adelante”, declaró, y aclaró que el problema no es de fractura, sino de falta de articulación: “El Gobierno Nacional no está hablando con las regiones, y eso hace muy difícil avanzar en infraestructura”. El proyecto cuenta con el respaldo de gremios como la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), cuyo presidente, Juan Martín Caicedo Ferrer, calificó la articulación entre la Gobernación y la Alcaldía como “ejemplar en el país”. La nueva estrategia se centra en atraer un inversionista privado que aporte los cerca de 3 billones de pesos faltantes para la primera fase. Para ello, se han sostenido reuniones con representantes de la Unión Europea, Corea del Sur, Estados Unidos, el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional (IFC). La financiación se complementaría con mecanismos como la redensificación urbana y ajustes en el POT, generando retornos adicionales para el operador, y se busca que la banca multilateral acompañe el proceso para garantizar su transparencia.