Se invitará a operadores nacionales e internacionales, exigiéndoles rigurosas garantías financieras y evaluando su riesgo reputacional.

Mina aclaró que no se trata de una privatización: “EMCALI seguirá siendo el dueño de la infraestructura, dueño de la información y seguirá suministrando la energía eléctrica al sistema”. El aliado se encargará de la inversión, operación y mantenimiento, mientras EMCALI y la UAESP liderarán el diseño y recaudo del impuesto. Este proyecto no solo mejorará la percepción de seguridad y la movilidad, sino que también reducirá la huella de carbono de la ciudad.