“Bajo ninguna circunstancia un concierto privado es público. Este concierto no lo hizo el alcalde ni la administración; lo hizo un sector privado”, señaló Erazo, quien anunció una denuncia ante la Procuraduría.
El debate continúa abierto entre la defensa de una estrategia de ciudad para atraer grandes eventos y las acusaciones de un manejo irregular de los bienes públicos.








