Esta preocupación fue el eje de un debate de control político a la Secretaría de Bienestar Social, donde se cuestionó la efectividad de los programas de atención sin datos precisos. El presidente del Concejo, Edison Lucumí, afirmó que “no podemos seguir actuando a ciegas”, subrayando la necesidad de cifras reales para planificar la atención en salud mental y rehabilitación, dado que más del 90% de esta población consume sustancias psicoactivas. La percepción ciudadana, reflejada en un sondeo digital de CW+, es mayoritariamente negativa: un 97% de los participantes en la red social X consideró que la ciudad carece de una estrategia efectiva. Concejales como Roberto Ortiz y Ana Leidy Erazo pidieron revisar la articulación institucional y actualizar la Política Pública del Habitante de Calle, mientras que otros, como Rodrigo Salazar, criticaron que los recursos se enfoquen “más en lo estético que en lo humano” y solicitaron priorizar zonas críticas como Ciudad Paraíso. La secretaria Johana Caicedo Sinisterra informó que actualmente se atienden a 4.200 personas mensualmente, pero el llamado del cabildo es unánime: sin un diagnóstico certero, la inversión y los esfuerzos resultan insuficientes.