La planeación de la Feria de Cali ha generado un debate ambiental y comunitario en el barrio Obrero, centrado en la propuesta de trasladar 71 árboles para instalar las graderías de los desfiles, lo que ha llevado a un proceso de diálogo entre autoridades, organizadores y residentes. El corredor verde de la calle 25, entre carreras 3 y 7, un espacio cuidado por los vecinos durante años, se encuentra en el centro de la discusión. La instalación de las graderías para los tradicionales eventos de la feria requeriría la intervención de esta zona. Ante la preocupación de la comunidad, se han realizado recorridos técnicos y preventivos con la participación del concejal Rodrigo Salazar, la Personería de Cali, el Dagma y Corfecali. Durante estas visitas, se exploraron alternativas para evitar la tala o traslado de las especies arbóreas, buscando soluciones técnicas que permitan la realización de la feria sin comprometer el ecosistema urbano. Fabio Botero, gerente de Corfecali, explicó que el objetivo es “llegar a un consenso que permita mantener el equilibrio entre la tradición cultural y el cuidado ambiental”.
Se acordó una nueva mesa técnica para el 5 de noviembre, donde se definirán los compromisos y las adecuaciones concretas.
El concejal Salazar enfatizó la necesidad de que Cali dé un ejemplo de sostenibilidad, declarando: “Queremos una feria incluyente, cultural y respetuosa con la naturaleza”.
La propuesta actual se inclina por reubicar los árboles dentro del mismo entorno, con supervisión técnica y comunitaria, para preservar la identidad verde del sector.
En resumenEl conflicto en el barrio Obrero evidencia una creciente tensión entre las tradiciones culturales de gran formato y la conservación del entorno urbano, impulsando un necesario diálogo para encontrar soluciones sostenibles que armonicen el desarrollo de la Feria de Cali con la protección del medio ambiente.