Sin embargo, concejales y entidades locales estiman que la cifra actual podría superar las 10.000 personas.
Durante un debate de control político, el presidente del Concejo, Edison Lucumí, y otros cabildantes como Roberto Ortiz y Ana Leidy Erazo, enfatizaron que es imposible planificar y asignar recursos de manera adecuada sin conocer la dimensión real del problema. La discusión reveló que más del 90 % de esta población consume sustancias psicoactivas, lo que subraya la necesidad de fortalecer los programas de salud mental y rehabilitación. Los concejales criticaron que se siga trabajando “con los ojos vendados” y que la inversión, aunque ha aumentado, no puede medirse en términos de impacto sin un diagnóstico preciso. La petición incluye no solo cuantificar a la población, sino también caracterizarla para entender sus necesidades específicas, como en el caso de los adultos mayores. La actualización de la Política Pública del Habitante de Calle, elaborada en una administración anterior, también fue señalada como una tarea pendiente y crucial para abordar el fenómeno de manera integral.








