El Ecoparque Cristo Rey celebró su 72 aniversario consolidándose como un ícono de fe, turismo y sostenibilidad en Cali, habiendo recibido más de 263.000 visitantes en lo que va de 2025. La transformación del monumento en un ecoparque administrado por el Dagma ha impulsado el turismo de naturaleza y ha posicionado al sitio como uno de los principales atractivos de Suramérica. Inaugurado en 1953 por iniciativa del padre jesuita José María Arteaga, el monumento de 26 metros de altura se ha convertido en mucho más que un símbolo religioso. Hoy, bajo la gestión del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma), el espacio ofrece una experiencia integral que combina historia, biodiversidad y educación ambiental.
El flujo de visitantes ha mostrado un crecimiento notable, con un promedio mensual de 25.000 personas y picos significativos durante eventos como la Semana Santa, cuando recibió 15.000 peregrinos, y el Festival Petronio Álvarez, con más de 8.000 asistentes. La administración del ecoparque ha implementado un modelo de turismo responsable, que incluye recorridos guiados por jóvenes de las veredas cercanas, formados como eco-guías. Mauricio Mira Pontón, director del Dagma, destacó que el parque genera “servicios ecosistémicos importantes como captura de carbono, regulación climática y preservación de la biodiversidad”.
El acceso al ecoparque es gratuito, pero requiere agendamiento previo para controlar el aforo y garantizar una experiencia sostenible para todos los visitantes.
En resumenEn su 72 aniversario, Cristo Rey se reafirma como un exitoso ecoparque que fusiona fe, turismo y conservación ambiental. Con más de 263.000 visitantes en 2025, el modelo de gestión del Dagma ha demostrado ser un motor para el turismo sostenible, posicionando a este ícono caleño como un referente en la región y un espacio clave para la educación ambiental.