El futuro del Tren de Cercanías del Valle, uno de los proyectos de infraestructura más estratégicos para el suroccidente colombiano, pende de un hilo. Las autoridades locales han hecho un llamado urgente al Gobierno Nacional para que firme el convenio de cofinanciación antes del 8 de noviembre, fecha en que entra en vigor la Ley de Garantías, lo que congelaría el proyecto hasta 2026. La gobernadora Dilian Francisca Toro, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, y la alcaldesa de Jamundí, Paola Castillo, enviaron una carta formal al presidente de la República y al Departamento Nacional de Planeación (DNP) para solicitar la priorización del trámite. El proyecto, que en su primer tramo conectará a Cali con Jamundí a lo largo de 23 kilómetros, tiene un costo estimado de 14 billones de pesos.
La región ya ha asegurado su aporte del 30%, pero depende del 70% restante que debe cofinanciar la Nación. A pesar de que la iniciativa está completamente estructurada y cuenta con el respaldo de la Financiera de Desarrollo Nacional, aún faltan el aval técnico del Ministerio de Transporte, el aval fiscal del Ministerio de Hacienda y la aprobación del documento CONPES por parte del DNP. El alcalde Eder advirtió sobre las consecuencias del retraso: “De no realizarse el convenio antes del 8 de noviembre, el proceso podría retrasarse, hasta junio del 2026”.
La obra es considerada fundamental para la movilidad sostenible, la competitividad regional y la generación de empleo, con una proyección de 14.000 puestos de trabajo directos durante su construcción. La Cámara Colombiana de la Infraestructura también se sumó al llamado, destacando que el tren es una pieza clave dentro de una estrategia integral de conectividad para el Pacífico colombiano.
En resumenUna carrera contra el tiempo define el futuro inmediato del Tren de Cercanías. A pocos días de la fecha límite impuesta por la Ley de Garantías, las autoridades del Valle del Cauca presionan al Gobierno Nacional para asegurar la cofinanciación de un proyecto vital para la movilidad y la economía regional, que de lo contrario enfrentará un retraso de casi dos años.