La región ya ha asegurado su aporte del 30%, pero depende del 70% restante que debe cofinanciar la Nación. A pesar de que la iniciativa está completamente estructurada y cuenta con el respaldo de la Financiera de Desarrollo Nacional, aún faltan el aval técnico del Ministerio de Transporte, el aval fiscal del Ministerio de Hacienda y la aprobación del documento CONPES por parte del DNP. El alcalde Eder advirtió sobre las consecuencias del retraso: “De no realizarse el convenio antes del 8 de noviembre, el proceso podría retrasarse, hasta junio del 2026”.

La obra es considerada fundamental para la movilidad sostenible, la competitividad regional y la generación de empleo, con una proyección de 14.000 puestos de trabajo directos durante su construcción. La Cámara Colombiana de la Infraestructura también se sumó al llamado, destacando que el tren es una pieza clave dentro de una estrategia integral de conectividad para el Pacífico colombiano.