Dentro del inmueble, las autoridades hallaron siete fusiles, doce pistolas, sesenta cartuchos, treinta y dos proveedores, noventa y cinco partes de armas, miras telescópicas y silenciadores. Además, se incautaron seis computadores y treinta y seis documentos falsos utilizados para tramitar permisos de porte y tenencia de armas. Según la investigación, la falsa oficina ofrecía asesorías para obtener permisos de porte ante las autoridades, mientras en realidad servía como centro logístico para bandas delincuenciales dedicadas al hurto y al homicidio. El general Henry Bello, comandante de la Policía Metropolitana, explicó que la organización gestionaba ilegalmente los permisos mientras suministraba armamento a grupos criminales.
Entre los ocho detenidos se encuentra una mujer que actuaba como intermediaria para captar clientes.
Varios de los capturados tienen antecedentes por delitos como secuestro, extorsión y porte ilegal de armas. El secretario de Seguridad, Jairo García, destacó que con este resultado ya son más de 800 las armas incautadas en Cali durante 2025, lo que representa un aumento del 20 % en comparación con el año anterior. Este golpe se suma a la reciente incautación de un cargamento de armas proveniente de Estados Unidos en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón.







