Según sus proyecciones, hacia finales del siglo XXI, el Valle del Cauca podría experimentar un incremento de temperatura de hasta 5°C y un aumento en las precipitaciones superior al 40 % en algunas zonas. La directora del Ideam, Ghisliane Echeverry, fue contundente al afirmar que los efectos ya son perceptibles: “La deslocalización de las precipitaciones —es decir, el clima ya no se comporta como debería—, Cali ya vive eso”.