El tramo prioritario, que conectará a Cali con Jamundí, tendrá un recorrido de 23,14 kilómetros, 21 estaciones y operará con 18 trenes eléctricos, movilizando a unos 165.000 pasajeros diarios. Con un costo estimado de entre 12 y 13 billones de pesos, la financiación del proyecto depende en un 70 % de la Nación, mientras que el 30 % restante será aportado por la Gobernación del Valle y las alcaldías de Cali y Jamundí. La gobernadora Dilian Francisca Toro ha manifestado optimismo tras las declaraciones del presidente Gustavo Petro.
“Esperamos que esta próxima semana la ministra nos entregue el aval técnico para continuar con todo el proceso, dado que el Presidente ya manifestó su voluntad de incluir el 70 % faltante en vigencias futuras”, explicó. Sin embargo, la cuenta regresiva hacia la Ley de Garantías añade presión, ya que un retraso podría aplazar el inicio del proceso de licitación hasta después de las elecciones de 2026. El alcalde de Cali, Alejandro Eder, estimó que la construcción del tren podría tardar entre seis y ocho años una vez superada la fase de aprobación. A pesar del apoyo declarado del Gobierno Nacional, roces políticos recientes entre el presidente y líderes del Valle han generado incertidumbre sobre la celeridad del proceso.








