Esta dinámica permite una gestión más ágil y una resolución de inquietudes en tiempo real, lo que fue calificado como una muestra de confianza institucional. Además de la revisión de proyectos de infraestructura y desarrollo social, la cumbre tuvo un componente crucial de seguridad. Con la presencia de altos mandos de la Policía y el Ejército, se coordinaron acciones preventivas para las festividades de fin de año, incluyendo el manejo de la pólvora y la seguridad en eventos públicos. El evento también mostró una faceta social, con gestos como la entrega de una bicicleta a un joven deportista del equipo Orgullo Comunero, reafirmando un enfoque de gobernanza que integra el desarrollo administrativo con el fortalecimiento del tejido social en todo el departamento.