Según expertos como el ingeniero Rodrigo Fernández, esta figura habría permitido eludir la licitación pública que exige la Ley 80.

Posteriormente, Eapsa subcontrató a la firma local Civacom Ingeniería SAS por 6.200 millones de pesos para ejecutar el diseño y montaje. La diferencia de aproximadamente 700 millones de pesos es señalada como el costo de la intermediación. El concejal José David Cavanzo se sumó a las críticas, afirmando que el costo del alumbrado de este año “costó tres veces más que en el año 2023”, cuando se invirtieron 2.514 millones de pesos para iluminar los mismos circuitos y parques. El propio alcalde encargado, Javier Sarmiento, expresó sus dudas sobre el proceso y ordenó una investigación interna, advirtiendo un posible retraso en el encendido de las luces. Por su parte, el exalcalde encargado durante cuya administración se firmó el contrato, Eduar Sánchez, se desmarcó de la polémica, asegurando que el convenio “nunca pasó por mi despacho” para su visto bueno y que no fue informado por la secretaria de Infraestructura. La Contraloría de Bucaramanga anunció una actuación especial de fiscalización para verificar la legalidad del contrato en todas sus etapas y corroborar la existencia de sobrecostos, además de investigar el paradero de elementos decorativos de años anteriores.