Según testigos, el hecho generó pánico entre las familias y compradores presentes.

La rápida reacción policial frustró el robo, resultando en la captura de cinco personas (tres hombres y dos mujeres), la incautación de tres armas de fuego y la recuperación de las joyas. Las investigaciones preliminares, según el general William Quintero Salazar, comandante de la MEBUC, indican que el plan criminal fue coordinado desde una cárcel en Barranquilla y atribuyen el asalto a la estructura criminal ‘Los Costeños’, presuntamente en alianza con el ‘Tren de Aragua’. La Policía tenía información previa gracias a un informante anónimo, lo que permitió tener agentes encubiertos en la zona.

Como respuesta inmediata, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, presidió un Consejo Extraordinario de Seguridad en Bucaramanga, donde anunció el despliegue de 200 policías adicionales para Santander, 80 de ellos para la capital. Las nuevas medidas incluyen patrullajes mixtos entre Policía y Ejército, vigilancia con medios aéreos y la instalación de vallas con los rostros de los más buscados.

El gobernador Juvenal Díaz Mateus lamentó el crimen y destacó que no fue un acto improvisado, sino una operación planificada que evidencia la sofisticación de las bandas criminales.

Adicionalmente, se ofreció una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información sobre otros implicados.